jueves, 25 de junio de 2015

CUANDO TE HACEN DAÑO DE PEQUEÑO.

Cuando a una persona le hacen daño de pequeño, se le quedan las secuelas para toda la vida. Tanto es así que llegas a coger odio a las personas que te hicieron daño. Escribo con propiedad. Conozco casos de personas que de pequeños han vivido en un pueblo. Y a la gente del pueblo no le han caído bien y los han mirado por encima del hombro y los han marginado, y eso a esas personas se les ha quedado grabado para toda la vida, que se marchan del pueblo en cuanto pueden y ya no vuelven más. Es muy triste pero es así. En los pueblos también existen los gay. Pero cómo los pueblos son tan machistas y dicen que ser gay es un vicio y un pecado. Pues estas personas no están bien miradas en el pueblo. Es más los llaman “mariquitas”, para hacer más daño. Cuando en los pueblos hay cada caso de personas casadas que son gay. Pero por el mero hecho de estar casadas ya son mirados de otra forma. El daño a una persona de pequeño hace mucho daño tanto es así que no vuelves más a tus raíces. Por eso los pueblos están cada día más solos porque la gente emigra a la ciudad, ya no solo por el caso que he expuesto anteriormente. También mujeres que han sido criticadas por tener un novio o amigo y se han quedado embarazadas. En los pueblos, por desgracia todo tiene que ser tapujo y en silencio, para que no se entere nadie de tu vida, sino ya te marcan con una cruz. Cuando hay muchas personas que no salen a relucir y tienen que callar. Pero son mejores mirados por la canalla de los bien mirados del pueblo. MANUEL Enríquez Becerra. Sevilla.